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domingo, 22 de junio de 2014

Dos Metamorfosis de Ovidio según Picasso

Faetonte: Así ilustró Pablo Picasso la caída de Faetonte (o Faetón) con el carro del Sol. Recordemos que Faetón (o Faetonte) era hijo de Helios, pero había llegado a la adolescencia sin conocer a su padre. Cuando le revelaron su identidad, le pidió al dios que le dejara conducir el carro solar que llevaba la luz cada día a la Tierra. Su padre, que se sentía culpable por haberlo tenido tanto tiempo apartado de sí, se lo concedió imprudentemente. Los caballos se desbocaron y abandonaron su consabido recorrido. Zeus, antes de que desapareciera la vida de la faz del planeta, fulminó al auriga, cuya muerte fue llorada por las ninfas del río Erídano y por sus hermanas las Helíades, que acabaron transformadas en los álamos que crecen a las orillas de los ríos, y sus lágrimas convertidas en gotas de ámbar.


 Aracne: Aracne era una experta tejedora que retó a la diosa Atenea (la Minerva romana) a bordar un tapiz. El tapiz de la diosa mostraba los castigos que habían recibido los mortales que habían retado a los dioses; el tapiz de Aracne, sin embargo, mostraba las metamorfois  en cisne y en toro de Júpiter (el Zeus griego) para seducir a diosas y mujeres, lo que irritó tanto a la diosa que decidió convertir a la joven en una araña, condenada a tejer eternamente. Este tema lo trató magistralmente Velázquez en su cuadro Las Hilanderas. Así lo reflejó Picasso, que nos muestra a Aracne, orgullosa, mostrando uno de sus bordados.


martes, 11 de febrero de 2014

Plan lector de 4º de ESO: 6. - El vuelo de Ícaro, un poema y una imagen.

Seguimos con el Plan Lector de 4º de la ESO tratando de acercar la mitología a la poesía y a la pintura. Esta vez le toca el turno a la leyenda de Ícaro. El poema que os propongo leer es un soneto titulado precisamente Ícaro del poeta cántabro Francisco Álvarez Hidalgo, residente en Estados Unidos.



Ícaro

Volar, volar, del suelo despegarse,
ser hermano del águila en la altura,
cruzar en desafío la estatura
de las cumbres que empiezan a nublarse.

Y agitando las alas, elevarse
hacia el sol, y sentir su quemadura,
ver la tierra, lejana miniatura,
y las estrellas ante mí apartarse.

Y a mi padre gritando sus consejos
con el temor de que si voy más lejos
al desastre me pueda aproximar...

Si el brío juvenil es invencible,
¿por qué cayendo estoy? ¿Cómo es posible
que en mi descenso me ha tragado el mar?

¿Qué respuesta les darías a las preguntas que se hace el poeta? ¿Por qué está cayendo Ícaro? ¿Por qué se lo ha tragado el mar?

Pasamos ahora a  la lectura de una imagen. Se trata del cuadro de Pieter Bruegel el Viejo titulado Paisaje con la caída de Ícaro. Muchos pintores han pintado a Ícaro alzando el vuelo, volando con su padre Dédalo y algunos han retratado su caída.  Describe el cuadro y localiza dónde está Ícaro.  Sólo se ve de él una pierna, pues, como diría el poeta, se lo "ha tragado el mar". ¿Qué significa eso? 


He aquí un detalle del cuadro:


El siguiente comic resume la historia del padre y el hijo que lograron salir volando del Laberinto. Se trata del relato “Ícaro”, uno de los tres que componen la obra gráfica Greek Myths de Rob Shone (Londres, 2006), publicada por David West Children´s Books, y perteneciente a la colección “Graphic Mythology”, dedicada a la mitología universal en cómic.

  
   ÍCARO



sábado, 29 de septiembre de 2012

Romance de Rómulo y Remo




El poeta Juan de la Cueva  versificó  y publicó en 1587 la leyenda de Rómulo y Remo que Tito Livio había transmitido en prosa latina en su obra Ab urbe condita (Desde la fundación de la Ciudad),  romanceándola en versos castellanos octosílabos con rima asonante  en -ea en los versos pares del siguiente modo: 

  Con las vírgenes vestales(1) está la hermosa Rea,
Que su tío el rey Amulio allí la tiene por fuerza,
Desterrándole a su padre contra justicia y clemencia,
Por quitarle el reino Albano(2), que era suyo por herencia (…)
La triste Rea quedando huérfana y por fuerza opresa,
La cual consumía su vida lastimada de su ofensa,
Pidiendo venganza al cielo de su estrechez y miseria,
Desesperada del miedo que darle remedio pueda.


 Así pintó Rubens el acoso del dios Marte a la doncella Rea Silvia junto al fuego sagrado de la diosa Vesta.

Estando así en el convento de la religiosa Vesta(3),
Entre su virgíneo coro la virgen vestal profesa,
El hijo del alto Jove(4), que preside en las peleas,
El sangriento horror, dejando las armas y trompas bélicas,
A la terneza de amor todo su furor sujeta,
Viendo la beldad(5) divina de la virgen vestal Rea;
Y forzado al dulce fuego, que al más fuerte señorea,
El poderoso dios Marte ciego y cativo(6) se entrega;
Que en las contiendas de amor ninguna fuerza aprovecha.
 Dio lugar a la memoria el dios fiero de la guerra,
Trabando consigo mismo de las guerras la más fiera,
Entre amor y su deseo, que el uno y otro le apremian,
Dándole el amor esfuerzo,  y el deseo temor y pena;
Natural cosa al que ama,  es temer lo que desea,
Cual al dios Marte, sucede, que lo que desea, recela.
Puesto el tracio dios(7) horrible en esta horrible contienda,
Temiendo y orando a un punto, cosa en el que ama cierta,
Sujeto a su voluntad rompió del temor la cuerda
Dejando al libre deseo suelta a su querer la rienda:
Y así puesto en asechanza a la vestal Rea acecha,
Y hallándola sola un día  a gozar de ella se apresta;
Que no le otorga su fuego, para aguardar más, licencia.
Llegó a ella y por la mano, sin descubrirse quién era,
La asió, y ella pavorosa la voz mal formada arrecia.
Forcejeando, y resistiendo enflaqueció en la defensa;
Que no puede fuerza humana resistir divina fuerza.
Tembló el templo, bramó el cielo, estremecióse la tierra,
De horror volvió atrás el Tíber escondiendo la cabeza,
Y al centro lodoso y hondo se dejó calar de pena,
Turbando las claras hondas revolviendo las arenas,
Dando testimonio en esto del agravio hecho a Vesta.
Habiendo Marte a su gusto gozado de la doncella,
Le dice quién es, y en vuelo se desapareció de ella,
Quedando la vestal virgen sin el don que más se precia.


Y así pinto el encuentro del dios Marte y la virgen vestal Jacques Blanchard en torno a 1630.

 Y de dos hijos preñada, indicio de que era rea (8);
Que las ocultas maldades el mismo mal las revela,
Cual en este ayuntamiento vino a sucederle a Rea,
Quedando por rastro de él la preñez, en que se vea:
La cual aunque quedó oculta, fue, creciendo, manifiesta;
Llegando el tiempo que Juno sacó a ver la luz febea(9)
Dos bellos niños de un parto, no sin confusión y afrenta
De las vírgenes vestales, que al rey el caso le cuentan.
El cual oyendo el suceso, sin que punto se detenga,
Renovando el odio antiguo ordenó, ardiendo en crueza(10),
Cómo padezca la madre, y los dos hijos perezcan:
Y así la mandó poner en una prisión estrecha
Donde acabase la vida en soledad y miseria.
Llamó luego dos criados, de quien confiarse pueda,
Y contándoles el caso los dos niños les entrega
Para que al Tíber los echen adonde ahogados mueran.
Los criados diligentes, las almas de dolor llenas,
Reciben los dos infantes, para darles muerte fiera.
Cumpliendo el real mandato van a ejecutar la pena
En los tiernos inocentes, que en naciendo a morir llevan
Por la culpa de su madre, que a su inocencia condena
Y la tiranía del tío, que en ellos su odio venga,
Aunque el disponer del cielo de ellos otra cosa ordena;
Porque llegados al río donde la triste tragedia
Ha de ser de los dos niños, según orden mortal cierta,
Iba el río tan crecido tendido por la ancha vega,
Que poder llegar al hondo de la corriente les veda(11);
Y así cumpliendo el mandato del rey, los dos niños dejan
Echados dentro del agua, y con esto dan la vuelta.
Mas vuelto a piedad el Tíber por la divina clemencia,
Recogió en sí la creciente, los niños dejando en tierra
Entre las ovas(12)  y lamas(13) llorando su cruda estrella.



 Acudió al llanto una loba, no movida como fiera,
Mas de humano sentimiento, como si aquello sintiera,
Y lamiéndoles el lodo, con regalo entre ellos se echa,
Y a cada niño en su boca la loba aplicó una teta.
En este piadoso oficio esta fiera se recrea,
O guiada de los dioses, o movida de terneza.
Sucedió que como iba y volvía luego presta(14),
Esto hizo tantas veces siguiendo una misma senda,
Que de Faustillo, un pastor, fue vista y tenida en cuenta;
Y así siguiéndole un día por los pasos que iba ella,
La vio tendida en el suelo, y a los niños a sus tetas,
Usando del mismo oficio que si ella los pariera.
Aguardó el pastor Faustillo, que la fiera hiciese ausencia,
Y luego que los dejó a los tiernos niños llega
Movido a piedad humana, tomando ejemplo en la fiera.
Se cargó de los dos niños y a su cabaña los lleva,
Y a Laurencia su mujer todo el suceso le cuenta
Mandándoselos criar como si sus hijos fueran.

Y así pintó Rubens a los gemelos Rómulo y Remo amamantados por la loba. Al fondo a la derecha, el pastor Fáustulo, que los recogerá. A la izquierda la madre de los gemelos,  Rea Silvia,  y una figura masculina que personifica al río Tíber.
  
Éstos son Rómulo y Remo, del romano Imperio cepa(15),
Por quien fue fundada Roma que fue del mundo cabeza.


oOo

Espero vuestros comentarios sobre los elementos dramáticos del romance. Podéis hacérmelos llegar en papel o utilizando el espacio reservado a los comentarios al pie de esta entrada.



 NOTA BENE:
(1) Vírgenes vestales: sacerdotisas de la diosa Vesta a la que consagraban su virginidad mientras duraba su sacerdocio y cuyo fuego ardiente, que simbolizaba el del hogar y posteriormente el espíritu de Roma, debía arder constantemente. Se consideraba un honor al que sólo podían acceder las jóvenes patricias.
(2) reino Albano: el reino de Alba Longa, la ciudad predecesora de Roma, que fue fundada por el hijo de Eneas,  Ascanio, también llamado Julo, por lo que es antepasado remoto de la familia Julia.
(3) diosa Vesta: es la griega Hestia, diosa del hogar, por lo que es hermana de Júpiter y de Juno. Pese a haber sido requerida por Neptuno y por Apolo, obtuvo de Júpiter la gracia de guardar siempre su virginidad. En lugar de ser una divinidad personal, es una encarnación de la idea o personificación del espíritu del hogar. 
(4) Jove: heterónimo de Júpiter, de donde deriva el adjetivo "jovial" -que está poseído por el espíritu alegre de Jove- y el día de la semana consagrado a este planeta/dios: el jueves.
(5) beldad: belleza
(6) cativo: (Según el diccionario de la RAE): Dicho de una persona: Que no tiene cualidades físicas, intelectuales o morales dignas de aprecio.Malo, infeliz, desgraciado.
(7) el tracio dios: alusión a Marte, el Ares griego, dios de la guerra, hijo de Júpiter y de Juno, por lo que pertenece a la segunda generación de dioses olímpicos. Este dios habitaba en Tracia, país semisalvaje, de clima duro, rico en caballos y recorrido por pueblos guerreros. Personifica la guerra y la violencia. Al violar a la vestal Rea Silvia, se convierte en el padre de Rómulo y Remo, y, por lo tanto, del pueblo romano, que va a estar marcado desde su nacimiento por el estigma de la guerra.
(8) rea: acusada, culpada (juego de palabras con su nombre propio Rea)
(9) luz febea: luz de Febo, heterónimo de Apolo, dios del Sol.
(10) crueza: (palabra que ya no se usa) crueldad.
(11) vedar: prohibir, impedir.
(12) ova: alga verde del mar o de los ríos.
(13) lama: cieno o lodo de algunos ríos.
(14) presto: rápido.
(15) cepa: Tronco u origen de una familia o linaje.

sábado, 8 de septiembre de 2012

Lo que Disney no nos contó de Hércules


Cuentan que la diosa Hera no quiso amamantar a Heraclés, o sea, a Hércules. No por nada, sino porque, en contra de lo que se dice en la película de la factoría de Walt Disney, el más importante de los semidioses o héroes de la antigüedad griega no era hijo suyo. Era un vástago de su esposo Zeus (y hermano, también, por cierto), y de una mortal, una tal Alcmena, una mujer virtuosa a la que el dios había seducido tomando la apariencia de su esposo que volvía de la guerra Anfitrión, cuyo nombre propio se ha convertido en el nombre común de todos aquellos que hospedan a un visitante o invitado, como hizo, bien a su pesar, el rey de Tebas. 

¿Por qué los guionistas de la factoría Disney ocultaron ese detalle sobre el origen del héroe? ¿Por qué lo hicieron hijo de Zeus y de Hera y se lo dieron en adopción a los mortales Alcmena y Anfitrión? Se me ocurre que porque su película está dirigida a un público infantil y juvenil de encefalograma supuestamente plano, al que se le quiere ocultar la realidad, una verdad que destruye la hierogamia o matrimonio sagrado y monógamo de Zeus y Hera, dadas las numerosas infidelidades conyugales del soberano de dioses y hombres,   que,  si servían para algo, además de para exacerbar los celos de Hera, era para poblar el Olimpo de héroes y semidioses.   

Zeus, que todo lo sabe, sabía que sólo podría conquistar a aquella mujer esquiva que era Alcmena de la que se había encaprichado haciéndose pasar por su marido. Alcmena, que era fiel a su esposo como Penélope lo fue a Odiseo, lo recibió con los brazos abiertos y le abrió su corazón y su lecho. El dios hizo que aquella noche se multiplicara y se alargara durante tres días, a cuyo efecto dio orden al Sol de que no saliera hasta que hubiesen transcurrido setenta y dos horas, para prolongar sus placeres, y dejó preñada a la mujer, que al correr de los meses pariría a la criatura semidivina.

Zeus, orgulloso del que iba a ser el gran héroe panhelénico, célebre por su hercúlea fuerza, obligó a su esposa Hera (y, por cierto, también hermana), a que amamantara como si ella fuera su madre, que no lo era, a aquel hijo bastardo, como han pintado Rubens y Tintoretto,  porque la leche de Hera, una diosa inmortal, le conferiría la inmortalidad al héroe. La diosa rechaza amamantar a Heraclés porque,  a pesar de su nombre, que significa "gloria u orgullo de Hera",  no era su hijo ni se sentía precisamente orgullosa de él, sino todo lo contrario: lo odiaría siempre con todo su corazón.


Por eso la diosa, sobresaltada, apartó aquella boca hambrienta de su pezón, y las divinas gotas de leche salpicaron el firmamento, dando lugar a la galaxia, que, por eso se llama el Camino de la Leche, la Vía Láctea, que incluye al Sol y a su sistema solar en el que nosotros, la Tierra y su Luna,   estamos inmersos. 

La palabra galaxia, por cierto, procede de la palabra griega gala (genitivo gálactos) que significa precisamente "leche",  habida cuenta de su parentesco con la latina lac (genitivo lactis).


En el cuadro de Rubens, la diosa aparta de forma brusca y repentina la boca del lactante de su blanco pecho, y las gotas de leche se convierten en estrellas luminosas de la bóveda celeste, esa misma bóveda que podemos contemplar en algunas noches despejadas de verano como esta todavía.