sábado, 14 de junio de 2014

El olivo y la belleza



En 1870, Dimitris Paputsanis fundó en la isla griega de Lesbos, donde naciera y vivera la poetisa Safo, la primera factoría de prensado de aceite de oliva con una máquina de vapor no sólo para la obtención de aceite de la mejor calidad, sino también para la elaboración de jabón basado en este ingrediente natural, regalo de la sabia diosa Atenea. La empresa, con ya más de 140 años de antigüedad,  lleva su nombre Paputsanis S.A.,  por todo el mundo.  Toda una gama de productos naturales de belleza, dedicados a alimentar, hidratar y revitalizar cuero cabelludo y piel,  lleva el nombre de Olivia.

El olivo es el símbolo de la paz, la prosperidad y la fertilidad. También de la luz, dado que en la antigüedad,  en un mundo en que no existía la luz eléctrica, se utilizaba el aceite para encender las lámparas.   Además, los atletas victoriosos en los Juegos Olímpicos que se celebraban cada cuatro años en Olimpia eran galardonados con una corona de olivo (a diferencia del laurel, símbolo de Apolo, de los Juegos Píticos de Delfos).

 Acuarela de Pedro Cano, tomada del blog La pasión griega

En la Biblia, la rama de olivo que porta la paloma en su pico es la señal inequívoca de que las aguas del diluvio se han retirado por fin de la faz de la Tierra.

La fotografía publicitaria plasma la belleza de un olivo centenario mediterráneo, con una espléndida puesta de sol de fondo. Sobre la fotografía la marca del producto OLIVIA - palabra que procede del latín OLIVA, que era el nombre del árbol, el olivo,  y de su sabroso fruto,  la aceituna, todavía llamada "oliva" en algunos ámbitos dialectales del español, derivada a su vez de OLEA y de OLEUM, que era propiamente el nombre del aceite, lo que ha dejado en castellano el prefijo oleo- y la forma antigua olio-,  el logo que representa al árbol de Atenea, y la inscripción inglesa "beauty & the olive tree": belleza y olivo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada