sábado, 8 de septiembre de 2012

Lo que Disney no nos contó de Hércules


Cuentan que la diosa Hera no quiso amamantar a Heraclés, o sea, a Hércules. No por nada, sino porque, en contra de lo que se dice en la película de la factoría de Walt Disney, el más importante de los semidioses o héroes de la antigüedad griega no era hijo suyo. Era un vástago de su esposo Zeus (y hermano, también, por cierto), y de una mortal, una tal Alcmena, una mujer virtuosa a la que el dios había seducido tomando la apariencia de su esposo que volvía de la guerra Anfitrión, cuyo nombre propio se ha convertido en el nombre común de todos aquellos que hospedan a un visitante o invitado, como hizo, bien a su pesar, el rey de Tebas. 

¿Por qué los guionistas de la factoría Disney ocultaron ese detalle sobre el origen del héroe? ¿Por qué lo hicieron hijo de Zeus y de Hera y se lo dieron en adopción a los mortales Alcmena y Anfitrión? Se me ocurre que porque su película está dirigida a un público infantil y juvenil de encefalograma supuestamente plano, al que se le quiere ocultar la realidad, una verdad que destruye la hierogamia o matrimonio sagrado y monógamo de Zeus y Hera, dadas las numerosas infidelidades conyugales del soberano de dioses y hombres,   que,  si servían para algo, además de para exacerbar los celos de Hera, era para poblar el Olimpo de héroes y semidioses.   

Zeus, que todo lo sabe, sabía que sólo podría conquistar a aquella mujer esquiva que era Alcmena de la que se había encaprichado haciéndose pasar por su marido. Alcmena, que era fiel a su esposo como Penélope lo fue a Odiseo, lo recibió con los brazos abiertos y le abrió su corazón y su lecho. El dios hizo que aquella noche se multiplicara y se alargara durante tres días, a cuyo efecto dio orden al Sol de que no saliera hasta que hubiesen transcurrido setenta y dos horas, para prolongar sus placeres, y dejó preñada a la mujer, que al correr de los meses pariría a la criatura semidivina.

Zeus, orgulloso del que iba a ser el gran héroe panhelénico, célebre por su hercúlea fuerza, obligó a su esposa Hera (y, por cierto, también hermana), a que amamantara como si ella fuera su madre, que no lo era, a aquel hijo bastardo, como han pintado Rubens y Tintoretto,  porque la leche de Hera, una diosa inmortal, le conferiría la inmortalidad al héroe. La diosa rechaza amamantar a Heraclés porque,  a pesar de su nombre, que significa "gloria u orgullo de Hera",  no era su hijo ni se sentía precisamente orgullosa de él, sino todo lo contrario: lo odiaría siempre con todo su corazón.


Por eso la diosa, sobresaltada, apartó aquella boca hambrienta de su pezón, y las divinas gotas de leche salpicaron el firmamento, dando lugar a la galaxia, que, por eso se llama el Camino de la Leche, la Vía Láctea, que incluye al Sol y a su sistema solar en el que nosotros, la Tierra y su Luna,   estamos inmersos. 

La palabra galaxia, por cierto, procede de la palabra griega gala (genitivo gálactos) que significa precisamente "leche",  habida cuenta de su parentesco con la latina lac (genitivo lactis).


En el cuadro de Rubens, la diosa aparta de forma brusca y repentina la boca del lactante de su blanco pecho, y las gotas de leche se convierten en estrellas luminosas de la bóveda celeste, esa misma bóveda que podemos contemplar en algunas noches despejadas de verano como esta todavía.

2 comentarios:

  1. Perseo y hercules son hermanos???no coinciden los tiempos ni la linea sanguinea.....explicame por favor!!!!

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  2. Perseo y Hércules son ambos hijos de Zeus, pero de distintas madres mortales. Ambos son semidioses o héroes, porque son hijos de un dios y de una mujer. Perseo es hijo de Dánae, a la que Zeus poseyó transformado en lluvia de oro; y Hércules es hijo de Alcmena, a la que Zeus sedujo transrformándose en su esposo Anfitrión. Espero habértelo aclarado.

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