jueves, 1 de mayo de 2014

Plan lector 4º de ESO: 9.- Prometeo y su buitre.

Seguimos con el plan lector de 4º de ESO, y dedicamos esta vez el poema objeto de nuestra lectura, que es un soneto para no variar, al titán Prometeo. El poema lo escribió don Miguel de Unamuno, uno de nuestros filósofos y escritores más importantes de la generación del 98, y,  aunque no se cita en él el nombre propio de Prometeo, este está latente en la primera persona que utiliza el poeta para hablar de su agonía. Tenéis que tener cuidado con esta palabra "agonía" que tanto utiliza Unamuno, porque la emplea con el significado etimológico griego de "lucha". (Una de sus obras más importantes se titula La agonía del cristianismo, donde la palabra tiene ese sentido).

Prometeo había creado a la humanidad y como su benefactor que era le regaló el fuego, símbolo de la civilización, después de robárselo a los dioses. Zeus castigó al género humano, hasta entonces constituido sólo por el sexo masculino,  enviándole a Pandora (su nombre significa todo-regalo), la primera mujer, que equivale a la Eva de la mitología judeo-cristiana, que abrió la famosa caja -en realidad tinaja- que contenía en su interior todos los males a excepción de la Esperanza, que por eso se dice que es lo último que se pierde y lo único que a veces nos queda, sembrando con ellos la Tierra.

Pero el soberano del Olimpo también castigó al rebelde Prometeo por su desobediencia encadenándolo a una roca del Cáucaso, y haciendo que un águila (o un buitre carroñero, según la versión que recoge Unamuno) le devorara el hígado, que se le regeneraba -y el hígado es nuestro único órgano que al parecer se regenera- para volver a ser devorado al día siguiente en una interminable sucesión de días y de noches.

 
Este buitre voraz de ceño torvo (1),
que me devora las entrañas fiero
y es mi único constante compañero,
labra mis penas con su pico corvo.

El día que le toque el postrer (2)  sorbo
apurar de mi negra sangre quiero
que me dejéis con él, solo y señero (3),
un momento, sin nadie como estorbo.

Pues quiero, triunfo haciendo mi agonía (4),
mientras él mi último despojo traga,
sorprender en sus ojos la sombría

mirada al ver la suerte que le amaga (5)
sin esta presa que satisfacía
el hambre atroz que nunca se le apaga.

(1) torvo: Dicho especialmente de la mirada: Fiera, espantosa, airada y terrible a la vista.
(2) postrer: (Apócope de postrero): Último en una lista o serie.  
(3) señero: Solo, solitario, separado de toda compañía.
(4) agonía: (En Unamuno) Lucha, contienda.
(5) amagar: Mostrar intención o disposición de hacer algo próxima o inmediatamente. Estar próximo a sobrevenir.



 En el soneto de Unamuno, el poeta habla de su sufrimiento,  un sufrimiento encarnado en el buitre que le "devora las entrañas fiero" y que es su "único compañero". El buitre, según la leyenda, devora las entrañas del titán Prometeo, que se le regeneran para volver a ser devoradas interminablemente, como hemos dicho. De alguna manera el buitre es insaciable. ¿Qué sucederá con el buitre si Prometeo, o Unamuno, el poeta, que es su alimento, muere? ¿Moriría también su dolor, su sufrimiento, su agonía? ¿Qué os parece? ¿Qué significa "triunfo haciendo mi agonía"?

Espero, como de costumbre, vuestros comentarios. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada