martes, 24 de noviembre de 2009

IVLIOBRIGA

La primera parada que realizaremos en la excursión del miércoles será para conocer la ciudad cantabrorromana de Julióbriga, o en latín, Iuliobriga. Se encuentra junto al actual pueblo de Retortillo, a pocos kilómetros de Reinosa. Probablemente fue fundada en el año 25 a.C., tras el primer enfrentamiento entre romanos y cántabros en las llamadas Guerras Cántabras (29-19 a.C.) y su propio nombre refleja la intención de unir ambos pueblos: Iulius era el nomen (nombre) del emperador Augusto y briga es una palabra de origen celta que significa "ciudad".
Julióbriga fue fundada por tres razones:
- dar a conocer la cultura romana a los cántabros, mostrarles la "buena vida", y someterlos así al imperio.
- controlar una de las principales vías de comunicación entre la Meseta y la costa cantábrica
- mantener bajo vigilacia el poblado cántabro de
Aracillum (probablemente el actual Aradillos, muy cerca de Retortillo), uno de los principales focos de resistencia de los cántabros.

El diseño urbano de la ciudad sigue el modelo romano: se trazaron en primer lugar dos vías perpendiculares,
cardus y decumanus, con orientación norte-sur la primera y este-oeste la segunda. Ambas vías se cruzan en el centro de la ciudad, donde se situará el forum, plaza principal donde se desarrolla la vida pública de la ciudad, donde están los edificios de gobierno y los templos de los dioses principales. También entorno al cardo y al decumano encontraremos las viviendas más importantes, como la llamada Casa de Los Morillos, que ha servido de modelo a la Domus que visitaremos en Julióbriga.

La
Domus es una reproducción de una típica casa romana, que nos va a permitir imaginarnos cómo vivía una familia romana acomodada en una ciudad de provincias. Hay que tener muy presente que, aunque se puedan exponer algunas piezas originales, se trata de una recreación, es decir, una construcción moderna.

Julióbriga estuvo habitada hasta el siglo III d.C. y a lo largo de estos tres siglos sus habitantes se vieron obligados a adaptar sus costumbres típicamente romanas a las características de la región. Por ejemplo, acabaron por tapiar el patio de columnas o
peristylum, para evitar las corrientes de aire frío y húmedo que debían ser habituales en los inviernos de Campoo. Progresivamente, además, dejaron de construir viviendas tipo domus, que son más adecuadas al clima mediterráneo, y prefirieron edificar casas más compactas, sin patio interior y adaptadas a actividades agropecuarias, más parecidas a las casas que todavía hoy encontramos en la zona.

Aunque Julióbriga desapareciera como ciudad, el lugar se ha mantenido habitado hasta nuestros días. El espacio del foro, centro de la vida pública, ha sido ocupado por una bonita iglesia románica, y junto a las ruinas romanas encontramos el pueblo de Retortillo. ¿Quién sabe lo que podríamos encontrar todavía bajo las actuales viviendas?

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